Para comenzar, tenemos que tener en cuentan que existen varios tipos de ácidos grasos Omega-3. Tango el de origen animal (pescados) como el de origen vegetal (semillas, frutos secos).
El más abundante en la dieta [ácido alfa-linolénico]. Es un ácido graso esencial, es decir, no lo podemos producir nosotros mismos. Sus principales fuentes son de origen vegetal: semillas -chía, lino, nueces- y otros frutos secos…
¿Qué es lo importante de esto?
Qué la mayoría de los estudios cardiometabólicos se han sido realizados con EPA y DHA, por lo tanto, son estos Omega 3 los que datalla la evidencia. Ya sabemos de su acción cito y cardioprotectora: descenso de triglicéridos y acción antiinflamatoria.
-Ya sabemos que existen varios tipos de Omega-3, incluso existen algunos que por cuestiones didácticas no hemos mencionado.
-Es decir, por acción de unas enzimas llamadas elongasas, el ácido alfa-linolénico termina transformándose en EPA y DHA.
–¿Cuán importante es esa transformación?
La respuesta es: mínima.
Entonces, para tener adecuados niveles de EPA y DHA, tenemos que consumir sí o sí pescados de aguas profundas: atún, jurel, caballa, salmón o, en su defecto, suplementarnos…
Resumiendo:
•El EPA y DHA derivan del ácido alfa-linolénico, pero esta conversión es muy baja.
Por lo tanto, si nosotros queremos tener buenos niveles de EPA y DHA, con real poder cardioprotector y antiinflamatorio, debemos consumir pescado o aceite de pescado en cápsulas.
Dr. Martín Carrizo
Médico Especialista en Nutrición Clínica y Medicina Legal
MN 123.838

