Datos que te pueden servir para mejorar tu salud tiroidea, metabólica y no cometer errores en detrimento de tu salud.
La Glándula Tiroides maneja la homeostasis energética de nuestro cuerpo. Una de sus funciones más importantes a saber es que, a través de las hormonas tiroideas, la glándula incrementan el consumo de oxígeno por parte de los tejidos.
Una glándula tiroides que funciona bien:
- Tiene más gasto energético, recordemos que llevar a cabo cualquier función metabólica implica consumo energético (se usan moléculas de ATP).
- Mayor utilización de oxígeno por parte de los tejidos: se encuentra claramente asociada a la oxidación de ácidos grasos o “betaoxidación”. El famoso quemar grasas”.
¿Hasta ahí, estamos? Todo esto está Ok mientras nuestra glándula funcione en forma adecuada. Qué pasa cuando esto no sucede:
La tiroiditis es la inflamación de la glándula tiroides. Puede ser aguda, subaguda o crónica.
Hoy nos ocuparemos de las tiroiditis agudas y subagudas. Tengamos en cuenta que, en especial las subagudas, si no son atendidas, pueden evolucionar a la tiroiditis crónica (como la de Hashimoto, por ejemplo).
Causas de TIROIDITIS AGUDAS y SUBAGUDAS:
- VIRALES (infecciones virales como gripe, COVID, dengue, HIV, etc).
- ESTRÉS
- EMBARAZO
- FARMACOLÓGICAS
- AYUNOS PROLONGADOS
La mayoría de las tiroiditis ocasionadas por las causas anteriores suelen ser autolimitadas pero… ¿qué sucede con los ayunos, especialmente los ayunos de moda?
Frente al ayuno prolongado ocurre algo:
Dememos saber que en condiciones normales la glándula tiroides secreta hormonas como la T4, la T3 y T3r (la ultima, T3 reversa, cobra relevancia en estos casos).
Ya hemos mencionado decenas de veces que la hormona T4 es una prohormona y se transforma por medio de una enzima llamada “deiodinasa” en T3 (la enzima metabólicamente activa) y en distintas situaciones, la hormona T4 se transforma por otro tipo de enzima deiodinasa en T3r (digamos que es la opción vaga de la T3).
Qué es lo importante acá:
Tenemos T4, con actividad casi nula. Tenemos T3 (la versión biológicamente activa y tenemos T3r). Recordemos que la T3 reversa no tiene actividad biológica. Por suerte, esta proporción es casi inexistente, salvo aparezcan determinadas condiciones como dietas hipocalóricas, cirugía bariátrica o ayunos prolongados.
¿Por qué se da esto?
Simple, si la ingesta energética disminuye, habrá que disminuir el gasto energético. Esto sucede gracias a la glándula tiroides que avisa que está ingresando menos energía (si tengo menos, deberé gastar menos).
¿De qué forma? Generando mayores niveles de T3r, que es la hormona derivada de la T4 con una estructura en espejo de la T3. Es la hormona “que se ve csi idéntic a la T3, pero que no produce ninguna actividad, entre ellas, aumentar el consumo energético o el aumento del consumo de oxígeno en los tejidos. ¿Vamos entendiendo?
Si ayuno, si ingiero menos calorías, mi cuerpo deberá gastar menos.
¿Qué pasa cuando la ingesta vuelve a aumentar?
Se supone que lo contrario, pero muchas veces, el cuerpo se acostumbra demasiado a este patrón de ingesta energética disminuida, por lo tanto, esa energía que no se consume ni se oxida será guardada en forma de reserva adiposa.
Y dónde está el problema:
El laboratorio puede estar normal: TSH quizás levemente aumentado, T4 normal y T3 normal. El problema es que parte de esa T3 es T3 reversa, que tal cual dijimos es una especie de T3 disfrazada de hormona eficiente cuando en realidad no lo es…
Ahí comienza el dilema:
“Mi laboratorio esta normal pero me siento cansada, fatigada”.
“Hago ayuno intermitente, bajo de peso, pero si vuelvo a comer como antes, incluso disminuyendo las calorías tengo un efecto rebote”.
“Hago ayuno intermitente pero me encuentro cansada todo el dia”.
“Bajo de peso, lo recupero en dos días porque perdí líquido”.
Estos fueron algunos ejemplos:
Entonces, recordar que existen situaciones donde aparece la tiroiditis pero que no podemos evitar, como una infección o embarazo, o incluso el estrés crónico, pero sí podemos evitar someternos a dietas estrictas o patrones se alimentación raros que no estén controlados por un profesional: es importante no perder masa muscular, tener una buena ingesta de micronutrientes (vitaminas, minerales), no exponernos al deterioro de nuestra salud ósea, etc, etc.
Recordemos que la tiroiditis es la inflamación de la glándula y, por lo tanto, el aumento de anticuerpos antitiroideos (ATPO, ATG) sumado a la presencia de células inflamatorias como linfocitos o macrófagos definirá lo que llamamos tiroiditis.
Dr. Martín Carrizo
MN 123.838

