Dr. Martín Carrizo

El impacto de la luz azul durante el sueño sobre el metabolismo. Cómo minimizar sus efectos negativos:

El impacto de la luz azul durante el sueño o inmediatamente previo a éste, tanto desde fuentes domésticas (uso de pantallas) como fuentes naturales puede alterar nuestro metabolismo y aumentar nuestro riesgo cardiovascular. Cómo disminuir este efecto negativo.
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Dr. Martín Carrizo

Médico especialista en Nutrición Clínica y en Medicina Legal.


Dormir con una fuente de luz encendida —como el televisor o una lámpara— es bastante frecuente en la población general. Un estudio de Northwestern Medicine, publicado en The Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS), advirtió que esta costumbre puede tener efectos negativos en la salud metabólica. 

Según los investigadores implicados en este estudio, dormir con una iluminación moderada no solo afecta la calidad del sueño, sino que también puede aumentar la resistencia insulínica y alterar la función cardiovascular al día siguiente. Esto, a largo plazo, podría aumentar el riesgo de enfermedades cardíacas, diabetes y síndrome metabólico.

Phyllis Zee, MD, PhD, Jefa de Medicina del Sueño en el Departamento de Neurología de la Facultad de Medicina Feinberg de la Universidad Northwestern y autora principal del estudio, señaló que incluso una sola noche de exposición a una luz moderada puede desregular el metabolismo y afectar el corazón:

“Solo una noche de exposición a una iluminación moderada en la habitación durante el sueño puede afectar la regulación de la glucosa y la función cardiovascular. Es fundamental que las personas reduzcan la exposición a la luz mientras duermen”.

El problema no es solo la calidad del sueño. La exposición a la luz también activa el sistema nervioso autónomo, que controla funciones involuntarias como la frecuencia cardíaca y la respuesta al estrés. Daniela Grimaldi, MD, PhD, coautora del estudio y profesora asistente de investigación en neurología en la División de Medicina del Sueño de Northwestern Medicine, explica que:

Hemos demostrado que la frecuencia cardíaca aumenta cuando se duerme en una habitación moderadamente iluminada. Aunque la persona esté dormida, el sistema nervioso autónomo se activa, lo que no es ideal. La frecuencia cardíaca y otros parámetros cardiovasculares deberían ser más bajos durante la noche y aumentar durante el día”.

Cómo reducir la exposición a la luz durante el sueño:

Evitar por completo la luz mientras dormimos no siempre es posible, pero hay algunas medidas sencillas que pueden ayudar a minimizar sus efectos negativos (recordar que también nos referimos al uso de pantallas inmediatamente antes del sueño).

  -Dormir a oscuras: siempre que se pueda, apagá todas las luces antes de dormir. Si necesitás una luz de seguridad, usá una luz tenue y colócala cerca del suelo.

  -Elegí el color adecuado. Las luces ámbar, rojas o naranjas son menos estimulantes para el cerebro que las blancas o azules. Si necesitás una luz encendida, evitá las luces frías y ubicá la lámpara lo más lejos posible de la cama.

 -Bloqueá la luz exterior: si la luz de la calle o de otros ambientes entra en tu habitación, usá cortinas opacas o un antifaz para dormir. También podés mover la cama para que la luz no te dé directamente en la cara.

Los datos son claros: dormir en la oscuridad no solo mejora la calidad del descanso, sino que también protege el sistema cardiovascular y metabólico. Reducir la exposición a la luz durante la noche no es solo una cuestión de comodidad; es una inversión directa en la salud a largo plazo.

Dr. Martín Carrizo

Especialista en Nutrición Clínica y Medicina Legal

MN 123.838

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