Dr. Martín Carrizo

Por qué nuestros niveles de Vitamina D no aumentan a pesar de exponernos al sol.

Existen varias razones por las cuales los niveles de vitamina D3 podrían haber disminuido en la población general, aún después de superada la pandemia. ¿Qué podría estar sucediendo?
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Dr. Martín Carrizo

Médico especialista en Nutrición Clínica y en Medicina Legal.

Existen varias razones por las cuales los niveles de vitamina D3 podrían haber disminuido en la población general, aún después de superada la pandemia. ¿Qué podría estar sucediendo?

Ya dijimos que la vitamina D es una hormona liposoluble y que deriva del colesterol. Tiene funciones a nivel del metabolismo fosfocálcico pero tambien funciona como cofactor enzimático dentro del sistema inmunológico. Además, sabemos que la mayor producción de vitamina D3 se origina en la piel, con ayuda de la radiación ultravioleta para luego ser metabolizada por el hígado, y por ultimo en el riñón:

Por qué se ven niveles cada vez más hipovitaminosis D o niveles subóptimos de la misma:

•Cambios en el estilo de vida:

La pandemia provocó cambios en los hábitos diarios de las personas, en su modalidad laboral: pasó de trabajo presencial a trabajo online, lo que desembocó en una subexposición a la luz solar de la piel, donde comienza el proceso inicial de síntesis de Vitamina D. Recordemos que esta subexposición solar se mantuvo años después del cese de las restricciones.

•Factores nutricionales:

Cambios en la dieta: menor consumo de pescado o lácteos enriquecidos con vitamina D.

•Aumento de la obesidad: La pandemia ha contribuido al aumento de peso en muchas personas. La obesidad está asociada con niveles más bajos de vitamina D3, ya que esta se secuestra (almacena) en el tejido adiposo y resulta siendo menos biodisponible.

•A partir de cierta edad, disminuye la capacidad de síntesis de vitamina D, lo cual resulta en que la exposición solar no termine redituando en un adecuado aumento de vitamina D.

•Aumento del veganismo con restricción del consumo de animales y alimentos fortificados con vitamina D: leche, yogurt.

•Aumento del uso de protector solar: una mayor conciencia sobre la protección de la piel puede llevar a un uso más frecuente de protectores solares, lo que reduciría la síntesis de vitamina D3. Esto no significa que hay que dejar de usarlo, al contrario, pero sí debemos tenerlo en cuenta al momento de conocer nuestros valores séricos de vitamina D.

Cambios en las políticas de salud:

– Enfoque en otras prioridades de salud: Es posible que los sistemas de salud hayan desviado la atención de la suplementación de vitamina D3 hacia otras áreas prioritarias post-pandemia.

Es importante destacar que los niveles óptimos de vitamina D3 son cruciales para la salud general. Se recomienda mantener niveles séricos de 25-hidroxivitaminaD por encima de 30 ng/mL.

Para abordar esta situación, te recomiendo:

•Consultar a tu médico para que considere suplementación, en especial en grupos de riesgo.

•Exposición solar segura.

Fomentar una dieta rica en vitamina D3 o alimentos fortificados.

•Realizar controles periódicos de los niveles de vitamina D3, en poblaciones más vulnerables: pacientes añosos (prevenir fracturas, especialmente cadera), paciente obesos, niños.

En conclusión, es crucial mantener la conciencia sobre la importancia de la vitamina D3 y que adoptemos medidas para asegurar niveles adecuados en la población general, por todas las funciones de esta vitamina.

Dr. Martín Carrizo

Médico Especialista en Nutrición Clínica

Médico Legista

MN 123.838

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